Son smart models que además integran la capacidad de auto-aprendizaje en tiempo real a partir de los nuevos datos conocidos.
Esta capacidad de aprendizaje automático no resta rendimiento al modelo, ya que los procesos de re-entrenamiento pueden llevarse a cabo de manera incremental, en segundo plano y en los tiempos de menos uso de los recursos.
La puesta en producción de los nuevos modelos autoajustados puede ser completamente automática o estar bajo supervisión de los responsables del proceso de negocio que validarán el rendimiento obtenido por los nuevos modelos.